Ayudas al coche electrico 2026: Plan Auto+ y fin del Plan MOVES III

Nuevas ayudas coches eléctricos 2025

¿Sigues esperando la subvención del Plan MOVES III para tu coche eléctrico? Ese plan ya cerró. Desde el 1 de enero de 2026 hay uno nuevo, el Plan Auto+, y funciona de otra forma: ya no adelantas el dinero ni esperas meses, el descuento se aplica en el propio concesionario al pagar. Te contamos que ha cambiado y que puedes esperar ahora si estás pensando en dar el salto al eléctrico.

 

Tabla de contenidos

El Plan MOVES III ya no acepta solicitudes nuevas

El Plan MOVES III fue el programa de ayudas a la compra de coche eléctrico e híbrido enchufable Que estuvo vigente durante 2025. Permitía subvenciones directas de hasta 7.000 euros con achatarramiento de un vehículo antiguo, o hasta 5.500 euros sin achatarrar, además de ayudas para la instalación de puntos de recarga.

El plazo para presentar nuevas solicitudes del Plan MOVES III terminó el 31 de diciembre de 2025. Las comunidades autónomas siguen tramitando en 2026 las solicitudes que ya se registraron dentro de plazo durante 2025, pero no se admiten expedientes nuevos bajo este programa. Si compraste tu coche eléctrico en 2025 y todavía no has cobrado la ayuda, consulta el estado de tu expediente con tu comunidad autónoma: el proceso de resolución puede tardar meses.

Puedes revisar la normativa original en el BOE: Real Decreto-ley 3/2025, de 1 de abril, por el que se estableció el programa MOVES III para el año 2025.

 

Plan Auto+: el programa vigente en 2026

El Plan Auto+ (también citado como parte del “Plan Auto 2030”) sustituye al Plan MOVES III Como programa estatal de incentivos a la movilidad eléctrica. Está dotado con 400 millones de euros y su gestión se centraliza a través del IDAE, en vez de repartirse convocatoria por convocatoria entre comunidades autónomas.

La diferencia práctica más importante para quién va a comprar un coche es está: la ayuda ya no se solicita después de la compra. Se aplica directamente en el concesionario en el momento de cerrar la operación, como un descuento inmediato sobre el precio. Es el propio concesionario el que gestiona la documentación necesaria.

El programa tiene carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2026: si compraste un vehículo elegible a partir de esa fecha, puedes beneficiarte de la ayuda una vez se publique y entre en funcionamiento la convocatoria correspondiente.

 

Requisitos del Plan Auto+

para que un vehículo sea elegible dentro del Plan Auto+ debe cumplir, entre otros, estos requisitos:

  • Vehículo con etiqueta CERO emisiones (eléctrico puro, híbrido enchufable con autonomía eléctrica suficiente, o pila de combustible).
  • Precio máximo del vehículo de 45.000 euros para turismos (con matices según el tipo de comprador y de vehículo).
  • Un vehículo con ayuda por beneficiario si es persona física; hasta 3 si eres autónomo; hasta 10 si eres empresa.

La cuantía concreta de la ayuda varía según el tipo de vehículo (turismo, furgoneta, motocicleta o cuadriciclo) y otros factores como el tipo de motorización o si se fabrica en la Unión Europea. No des por buena ninguna cifra exacta sin confirmarla en la convocatoria oficial publicada por el IDAE o en la página de tu comunidad autónoma, porque los importes finales dependen del desarrollo reglamentario que acompaña al programa.

 

¿Sigue habiendo deducción fiscal en el IRPF?

Además de la subvención directa, en los últimos ejercicios ha existido una deducción en el IRPF del 15% del valor de compra de un vehículo electrificado (con un límite de base de 20.000 euros) y del 15% por la instalación de un punto de recarga (con un límite de base de 4.000 euros). Está deducción ha estado sujeta a prórrogas normativas que no siempre se han confirmado a tiempo, por lo que su vigencia exacta en tu ejercicio fiscal puede cambiar. Antes de contar con está deducción en tu declaración de la renta, confirma su estado actual en la página oficial de la Agencia Tributaria.

 

¿Qué significa esto si estás pensando en comprar un coche eléctrico ahora?

En la práctica, para el comprador el cambio simplifica el proceso: no hay que adelantar el importe completo del vehículo ni esperar meses a que llegue una resolución administrativa, porque el descuento se aplica al firmar en el concesionario. A cambio, conviene informarse bien antes de ir al concesionario sobre que modelos y que compradores son elegibles, porque los requisitos (etiqueta, precio máximo, tipo de comprador) determinan si tu compra entra o no en el programa.

Si tu coche eléctrico ya tiene unos años y lo que necesitas no es comprar uno nuevo sino mantener el que tienes en buen estado (batería, motor eléctrico, frenado regenerativo, climatización), en Taller en Madrid revisamos y reparamos vehículos eléctricos e híbridos en Fuenlabrada y Madrid Sur con diagnóstico real, no solo mecánica de combustión.

 

Preguntas frecuentes sobre las ayudas al coche eléctrico en 2026

¿Puedo todavía solicitar el Plan MOVES III en 2026?

No. El plazo para presentar solicitudes nuevas del Plan MOVES III terminó el 31 de diciembre de 2025. Solo se siguen tramitando en 2026 los expedientes ya registrados dentro de plazo en 2025.

¿Qué ha sustituido al Plan MOVES III?

El Plan Auto+ (Plan Auto 2030), dotado con 400 millones de euros y gestionado a través del IDAE, con carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2026.

¿Cómo se cobra la ayuda del Plan Auto+?

A diferencia del Plan MOVES III, la ayuda del Plan Auto+ se aplica directamente en el concesionario en el momento de la compra, como descuento inmediato, en vez de solicitarse después y esperar meses a la resolución.

¿Qué vehículos son elegibles para el Plan Auto+?

Vehículos con etiqueta CERO emisiones (eléctricos puros, híbridos enchufables o de pila de combustible) que no superen los límites de precio establecidos por el programa. Consulta la convocatoria oficial del IDAE para las cifras exactas de tu caso.

¿Existe deducción fiscal por comprar un coche eléctrico en 2026?

Ha existido una deducción del 15% en el IRPF en ejercicios anteriores, pero su prórroga ha estado sujeta a cambios normativos. Confirma la vigencia exacta para tu declaración en la web de la Agencia Tributaria antes de darla por segura.

¿Dónde consulto el estado de mi solicitud pendiente del Plan MOVES III?

En la web de la consejería o dirección general competente en movilidad/industria de tu comunidad autónoma, Dónde se tramitó originalmente tu expediente.

¿Es mejor comprar ahora o esperar a qué se publique la convocatoria completa del Plan Auto+?

Eso depende de tu situación concreta y de las condiciones que te ofrezca el concesionario. Al ser retroactivo desde el 1 de enero de 2026, una compra elegible realizada ahora no pierde el derecho a la ayuda cuando la convocatoria esté operativa.

 

 

Ayudas al coche eléctrico 2026: Plan Auto+ y fin del Plan MOVES III

Otros artículos del blog

Cómo funciona en la práctica el descuento en el concesionario

El cambio de mecanismo respecto al antiguo Plan MOVES III no es solo administrativo, sino que cambia quién asume la gestión del trámite. Con MOVES III, el comprador adelantaba el importe completo del vehículo y presentaba después la solicitud de subvención ante su comunidad autónoma, con plazos de resolución que en la práctica se alargaban con frecuencia varios meses. Con el Plan Auto+, es el propio concesionario el que, al estar adherido al programa y contar con la documentación del vehículo y del comprador, aplica el descuento directamente en la factura de compra, y es también el concesionario quien después tramita ante la Administración el cobro de esa cantidad ya anticipada al cliente. Esto traslada al concesionario buena parte de la carga administrativa y del riesgo de espera que antes asumía el comprador particular, aunque también significa que la disponibilidad real del descuento en el momento de la compra depende de que el concesionario concreto esté correctamente adherido al programa y tenga la gestión al día, algo que conviene confirmar antes de firmar cualquier pedido.

Por qué conviene desconfiar de cifras exactas que circulan antes de la convocatoria definitiva

En la fase de implantación de cualquier programa de ayudas nuevo es habitual que circulen cifras concretas de importes por tipo de vehículo antes de que el desarrollo reglamentario completo esté publicado y sea plenamente operativo, y no siempre esas cifras preliminares coinciden entre las distintas fuentes que las difunden mientras el programa termina de concretarse. Hemos visto este mismo patrón en programas anteriores, incluido el propio Plan MOVES en sus distintas versiones, donde los importes definitivos por comunidad autónoma o por tipo de vehículo a veces variaron respecto a lo que se había anticipado en la prensa especializada antes de la publicación oficial completa. Por eso, para una decisión de compra con la cuantía exacta de la ayuda como factor determinante, la fuente que debe prevalecer es siempre la convocatoria oficial ya publicada y operativa, no un cálculo estimado, por fiable que parezca la fuente que lo divulga.

Qué documentación suele pedir el concesionario para aplicar la ayuda

Aunque el detalle exacto puede variar según como se termine de implementar el programa, la lógica general de este tipo de ayudas suele exigir del comprador una serie de datos y documentos para verificar que cumple los requisitos de elegibilidad: identificación del comprador (DNI, NIF de autónomo o CIF de empresa, según el caso), acreditación de residencia fiscal en España, y en algunos supuestos del histórico de ayudas similares ya recibidas, precisamente para controlar los límites de vehículos subvencionados por beneficiario que ya mencionábamos. Tener esta documentación preparada antes de acudir al concesionario agiliza la operación y evita sorpresas de última hora si algún dato no coincide con lo que exige el programa.

Historia reciente de las ayudas a la movilidad eléctrica en España

El Plan Auto+ no aparece de la nada: es el último eslabón de una serie de programas de incentivo a la compra de vehículo electrificado que España ha ido desarrollando desde hace más de una década (Plan MOVE, Plan MOVES, Plan MOVES II y Plan MOVES III), cada uno con su propia dotación presupuestaria, sus propios requisitos de elegibilidad y, en algunos casos, gestionados de forma descentralizada por las comunidades autónomas, lo que generaba diferencias prácticas de plazo y de disponibilidad de fondos según el territorio. La centralización de la gestión a través del IDAE en el Plan Auto+ responde, entre otros motivos, a la crítica habitual que recibieron los programas anteriores por la disparidad de tiempos de resolución y de fondos disponibles entre unas comunidades y otras, buscando un sistema más homogéneo en todo el territorio nacional.

Vehículo eléctrico o híbrido: mantenimiento real, más allá de la ayuda a la compra

Comprar un vehículo electrificado con ayuda pública resuelve la parte económica de la adquisición, pero no cambia la necesidad de un mantenimiento adecuado a lo largo de su vida útil, que en varios aspectos es distinto al de un vehículo de combustión convencional:

La batería de alta tensión: qué sí y qué no debe hacer un taller convencional

La batería de tracción de un eléctrico o híbrido enchufable trabaja a tensiones muy superiores a los 12V del sistema eléctrico convencional del vehículo, lo que exige formación y equipo de protección específicos para cualquier intervención directa sobre ella. Un taller sin esa capacitación no debe manipular el circuito de alta tensión, pero sí puede y debe revisar todo lo que rodea a ese sistema: el estado de la carrocería y los bajos del vehículo (donde suele alojarse la batería en muchos modelos), el sistema de refrigeración específico de la batería si el modelo lo incorpora, y el propio comportamiento general del vehículo en busca de síntomas indirectos de un problema en el sistema de alta tensión.

Frenada regenerativa: por qué las pastillas duran más, pero no hay que olvidarse de ellas

Como explicamos en otros artículos de este blog centrados en el sistema de frenos, los vehículos eléctricos e híbridos recuperan energía durante buena parte de las deceleraciones normales, usando el propio motor eléctrico como freno antes de que entre en acción el sistema de frenado mecánico convencional. Esto alarga notablemente la vida útil de pastillas y discos frente a un vehículo de combustión equivalente, pero no elimina la necesidad de revisarlos periódicamente: un freno mecánico que se usa mucho menos también puede acumular más óxido superficial por falta de uso, y sigue siendo el sistema que entra en juego en cualquier frenada de emergencia por encima de la capacidad de la frenada regenerativa.

Neumáticos: un desgaste distinto por el peso y el par motor instantáneo

Los vehículos eléctricos suelen pesar más que su equivalente de combustión, principalmente por el peso de la propia batería, y entregan la totalidad de su par motor de forma instantánea desde parado, dos factores que generan un patrón de desgaste de neumáticos distinto, habitualmente algo más acelerado en el eje motriz si la conducción aprovecha con frecuencia esa aceleración inmediata. Muchos fabricantes de neumáticos ofrecen ya modelos específicos reforzados para vehículo eléctrico, pensados para tolerar mejor ese peso y ese par adicional.

Climatización: el equilibrio entre confort y autonomía

En un eléctrico, la calefacción y el aire acondicionado consumen energía de la misma batería que mueve el vehículo, a diferencia de un motor de combustión que aprovecha su propio calor residual para la calefacción de forma prácticamente gratuita en términos energéticos. Un sistema de climatización mal mantenido en un eléctrico no solo afecta al confort, sino que tiene un impacto más directo y perceptible en la autonomía real disponible que en un vehículo de combustión, otro motivo más para no descuidar su revisión periódica.

Preguntas frecuentes adicionales sobre el cambio a un vehículo electrificado

¿Puedo pedir a mi taller que revise un coche eléctrico o híbrido usado antes de comprarlo, igual que haría con uno de combustión?

Sí, y es recomendable, aunque conviene confirmar de antemano que el taller cuenta con la formación y el equipo específico para vehículos electrificados, ya que no toda revisión previa a compra convencional cubre los aspectos particulares de la batería de alta tensión y de los sistemas eléctricos propios de estos vehículos.

¿Un coche eléctrico necesita menos revisiones de mantenimiento en general?

Al no tener motor de combustión, se eliminan las revisiones asociadas a ese sistema (aceite de motor, filtros de combustible, bujías, correa o cadena de distribución), pero siguen existiendo otros elementos que revisar con normalidad: frenos, neumáticos, suspensión, dirección, climatización y el propio sistema eléctrico de alta y baja tensión, así que “menos mantenimiento” no equivale a “sin mantenimiento”.

¿Qué pasa con las ayudas si el vehículo que quiero comprar todavía no está confirmado como elegible?

Antes de cerrar una compra contando con una ayuda concreta, lo prudente es que el propio concesionario confirme por escrito que el modelo exacto, en su versión y precio concretos, está dentro de los parámetros de elegibilidad vigentes en ese momento, en lugar de asumirlo solo por pertenecer a una categoría general de vehículo electrificado.

¿Tiene sentido esperar a que se publique la convocatoria completa antes de comprar?

Dado el carácter retroactivo del programa desde el 1 de enero de 2026, una compra elegible realizada antes de la publicación completa de la convocatoria no debería perder el derecho a la ayuda una vez esta esté operativa, aunque conviene guardar toda la documentación de la compra (factura, ficha técnica, contrato) por si hace falta acreditar la elegibilidad retroactivamente ante la Administración o ante el propio concesionario.

Diferencias de mantenimiento entre BEV, PHEV y HEV: no son el mismo tipo de vehículo

El término genérico “coche eléctrico o híbrido” agrupa en realidad tecnologías bastante distintas entre sí, con necesidades de mantenimiento diferenciadas:

  • BEV (vehículo eléctrico puro): sin motor de combustión de ningún tipo, se mueve exclusivamente con el motor eléctrico alimentado por la batería de alta tensión. Elimina por completo el mantenimiento asociado a un motor térmico, pero depende al cien por cien del buen estado de esa batería y de su sistema de gestión térmica.
  • PHEV (híbrido enchufable): combina un motor de combustión convencional con un motor eléctrico y una batería de capacidad intermedia que se recarga tanto conduciendo como enchufándola a la red. Mantiene buena parte del mantenimiento propio de un motor de combustión (aceite, filtros, bujías) además de las particularidades del sistema eléctrico, por lo que en la práctica requiere revisar dos sistemas de propulsión distintos, no solo uno.
  • HEV (híbrido convencional, no enchufable): combina motor de combustión y motor eléctrico, pero la batería, de capacidad más reducida, se recarga únicamente con la propia conducción y la frenada regenerativa, sin posibilidad de enchufarla a la red. Su mantenimiento es el más parecido al de un vehículo de combustión convencional, con el añadido de las revisiones propias del sistema híbrido.

Esta diferencia es relevante también de cara a las ayudas públicas, porque no todos los programas de incentivo tratan igual a las tres tecnologías: los BEV suelen recibir el trato más favorable por su condición de cero emisiones directas, mientras que los PHEV suelen exigir, además, una autonomía eléctrica mínima homologada para ser considerados elegibles, y los HEV convencionales quedan habitualmente fuera de este tipo de programas de incentivo a la compra por no poder recargarse externamente.

La batería auxiliar de 12V: el componente “de toda la vida” que un eléctrico también necesita

Además de la batería de alta tensión que mueve el vehículo, todo eléctrico o híbrido incorpora también una batería convencional de 12V, similar en tecnología a la de un coche de combustión, encargada de alimentar los sistemas convencionales del vehículo (electrónica de confort, ordenador de a bordo, sistemas de arranque del propio sistema de alta tensión). Esta batería auxiliar puede fallar exactamente igual que en cualquier otro vehículo, con síntomas similares (dificultad para “despertar” el sistema del coche, testigos anómalos en el cuadro), y su revisión periódica no debe descuidarse solo porque el vehículo sea eléctrico, ya que un fallo en esta batería de 12V puede dejar el coche completamente inoperativo aunque la batería de tracción principal esté a plena carga.

Carga en casa frente a carga pública: qué revisar en cada caso

Quien carga habitualmente en un punto de recarga doméstico instalado en su garaje debe prestar atención al mantenimiento del propio cargador (wallbox) y de la instalación eléctrica asociada, revisando periódicamente que no haya signos de sobrecalentamiento en el cableado o en la propia toma, especialmente en instalaciones ya con algunos años de antigüedad. Quien depende sobre todo de la red pública de recarga no tiene ese mantenimiento propio que vigilar, pero sí conviene prestar atención al estado del propio conector y de la tapa de carga del vehículo, que con el uso frecuente en distintos puntos de carga puede sufrir un desgaste mecánico que conviene detectar antes de que derive en una mala conexión durante la carga.

Gestión térmica de la batería: por qué el clima de Madrid no es un problema mayor

Las baterías de tracción funcionan de forma óptima dentro de un rango de temperatura relativamente amplio pero no ilimitado, y la mayoría de vehículos electrificados actuales incorporan un sistema de gestión térmica (calentamiento en frío, refrigeración en calor) precisamente para mantener la batería dentro de ese rango óptimo con independencia de la temperatura exterior. El clima de Madrid, con veranos calurosos e inviernos moderados para los estándares europeos, no supone en general un reto térmico mayor para estos sistemas que el que ya contemplan de fábrica, aunque un sistema de refrigeración de la batería con un nivel de líquido bajo o con un fallo puntual sí puede comprometer ese equilibrio térmico, otro motivo más para incluir su revisión en el mantenimiento periódico del vehículo.

Qué comprobar antes de comprar un eléctrico o híbrido de segunda mano

  • Estado de salud de la batería (SOH): la mayoría de vehículos permiten consultar, mediante diagnosis, un porcentaje que compara la capacidad real actual de la batería frente a su capacidad original de fábrica, un dato mucho más fiable que fijarse solo en el kilometraje o la antigüedad del vehículo.
  • Historial de cargas rápidas: un uso muy intensivo y sistemático de carga rápida de alta potencia, en lugar de carga lenta habitual, puede acelerar el envejecimiento de algunas químicas de batería más que un uso predominante de carga lenta.
  • Garantía específica de la batería: muchos fabricantes ofrecen una garantía separada para la batería de tracción, con una duración distinta a la garantía general del vehículo, que conviene comprobar si sigue vigente y en que condiciones se transmite a un segundo propietario.
  • Estado de los bajos del vehículo: dado que la batería suele alojarse bajo el propio suelo del vehículo en muchos modelos, conviene revisar visualmente que no haya golpes ni daños en esa zona que pudieran haber afectado a su carcasa de protección.

Más preguntas frecuentes sobre el cambio a la movilidad electrificada

¿Es cierto que las baterías de los coches eléctricos se degradan mucho en pocos años?

La experiencia acumulada hasta ahora con los primeros vehículos eléctricos de producción en masa muestra, en general, una degradación bastante más gradual y menor de lo que se anticipaba en los primeros años de esta tecnología, especialmente en vehículos con un sistema de gestión térmica activo bien mantenido. No es un motivo para descartar automáticamente un vehículo eléctrico de varios años sin comprobar antes su estado de salud real mediante diagnosis.

¿Necesito una instalación eléctrica especial en casa para cargar un coche eléctrico?

Depende de la potencia de carga que quieras aprovechar: una carga muy básica puede hacerse con una toma doméstica convencional adaptada, aunque de forma más lenta, mientras que aprovechar la potencia de carga completa de la mayoría de vehículos actuales requiere instalar un punto de recarga (wallbox) dimensionado correctamente para tu instalación eléctrica, algo que conviene valorar con un instalador certificado antes de la compra del vehículo, no después.

¿Un híbrido convencional (HEV) da derecho a las mismas ayudas que un eléctrico puro?

En general, los programas de incentivo a la compra en España han priorizado siempre a los vehículos de cero emisiones directas (eléctricos puros e híbridos enchufables con autonomía eléctrica suficiente) frente a los híbridos convencionales no enchufables, que suelen quedar fuera o recibir un trato menos favorable en este tipo de programas, aunque disfruten de otros beneficios como la etiqueta ambiental ECO.

¿Puedo combinar la ayuda a la compra con otras ayudas, como las de instalación de punto de recarga?

Los distintos programas de ayuda a la movilidad eléctrica en España han contemplado históricamente líneas separadas para la compra del vehículo y para la instalación de infraestructura de recarga, pudiendo en muchos casos solicitarse de forma independiente, aunque los requisitos y la compatibilidad exacta entre programas conviene confirmarlos siempre en la convocatoria oficial vigente en cada momento.

Vehículos comerciales electrificados: un caso propio dentro del programa

Además de los turismos, este tipo de programas de incentivo suelen contemplar también furgonetas y otros vehículos comerciales electrificados, con límites de precio y cuantías de ayuda propios, distintos de los aplicables a un turismo particular. Para autónomos y pequeñas empresas de reparto o de servicios técnicos que planteen renovar su flota hacia vehículos electrificados, esto tiene una doble implicación práctica: por un lado, el límite de vehículos subvencionables por beneficiario empresarial suele ser más amplio que el de un particular, como ya mencionaba el propio contenido original de este artículo; por otro, conviene valorar con el propio concesionario si el modelo comercial concreto que interesa está dentro de la categoría de vehículo elegible del programa, ya que no todos los modelos de furgoneta electrificada disponibles en el mercado entran automáticamente en la misma categoría normativa que un turismo.

Por qué la etiqueta CERO no depende del precio ni del tamaño del vehículo

Un matiz que genera confusión habitual es pensar que la etiqueta ambiental CERO de la DGT está reservada a vehículos de gama alta o de mayor precio. En realidad, la etiqueta depende exclusivamente de la tecnología de propulsión (eléctrico puro, híbrido enchufable con autonomía eléctrica suficiente, o pila de combustible de hidrógeno), no del precio ni del segmento del vehículo. Esto significa que un vehículo eléctrico urbano de dimensiones compactas y precio ajustado puede tener exactamente la misma etiqueta CERO que un modelo de gama alta, y por tanto puede ser igual de elegible para este tipo de programas de incentivo si cumple el resto de requisitos, principalmente el límite máximo de precio establecido por el propio programa.

El papel del concesionario frente al del taller independiente en todo este proceso

Conviene tener claro que papel corresponde a cada uno en el proceso completo de comprar y mantener un vehículo electrificado: el concesionario es quien gestiona la aplicación de la ayuda pública en el momento de la compra, al ser el punto de venta autorizado de la marca y quien tiene acceso a la tramitación administrativa del programa. Un taller independiente especializado, como el nuestro, no interviene en esa parte comercial y administrativa de la compra, pero sí es una alternativa real para el mantenimiento posterior del vehículo una vez ha salido del periodo de garantía de marca, ofreciendo revisión y reparación con criterio técnico independiente y sin la obligación de acudir exclusivamente al concesionario de la marca para cada revisión periódica.

Una pregunta más sobre el proceso de compra

¿Puedo negociar el precio del vehículo al mismo tiempo que se aplica el descuento del Plan Auto+?

Sí, son dos conceptos independientes: el descuento de la ayuda pública se aplica sobre el precio final acordado con el concesionario, así que no hay ningún motivo por el que renunciar a negociar el precio del vehículo, los accesorios o las condiciones de financiación solo porque además vaya a aplicarse la ayuda pública correspondiente. Tratar ambos aspectos como negociaciones separadas ayuda a no perder margen de negociación en el precio del vehículo dando por hecho que la ayuda ya representa todo el descuento posible sobre la operación.

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Si ya tienes un vehículo eléctrico o híbrido, con o sin ayuda pública de por medio, en nuestro taller de Fuenlabrada y Madrid Sur hacemos un mantenimiento adaptado a sus particularidades: revisión de frenos y neumáticos con criterio específico para este tipo de vehículo, diagnóstico de los sistemas que rodean a la batería de alta tensión dentro de lo que nuestra capacitación permite, y revisión completa de climatización, dirección y suspensión con el mismo rigor que aplicamos a cualquier vehículo de combustión. Pide cita y te contamos, con honestidad, que necesita realmente tu coche electrificado.

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